La Federación Mundial para la Salud Mental (FMSM) hizo el lunes, un llamamiento a gobiernos, empresarios, sindicalistas y responsables de salud, para frenar "la epidemia mundial de graves desórdenes mentales".
Los problemas de salud mental se extienden por todo el mundo "dejando a la nueva economía global marcada con importantes pérdidas de producción y un gran sufrimiento humano", señaló el secretario general de la FMSM, Martes de Vries, en un comunicado.
Ayer se celebró la Jornada Mundial de la Salud Mental y la Oficina Internacional del Trabajo señala en un informe publicado con ese motivo que en algunos países del mundo uno de cada diez trabajadores sufre depresión, ansiedad, cansancio o estrés que pueden llegar hasta la hospitalización o desempleo.
Este aumento de los problemas mentales ha sido atribuido a los cambios vividos en el lugar de trabajo debido "a la nueva economía dirigida por la tecnología", según Vries.
Para el secretario general de la FMSN "vivimos en un mundo en el que se trabaja 24 horas diarias, en situación de hipercompetencia, sobrecarga de información y evaporación de la seguridad en el trabajo".
Este nuevo ambiente laboral ha incrementado el estrés y otros desordenes mentales, con lo que se calcula que en Europa unos 37,5 millones de personas sufren depresión pero sólo 10 millones están diagnosticadas y tres millones son tratadas.
Además del coste humano, "esta epidemia" tiene otro en dinero, pues la depresión en Europa y América del norte causa pérdidas por valor del 120.000 millones de dólares anuales, de los que dos tercios se deben a la disminución de la producción.
Con motivo del Jornada Mundial de la Salud Mental, la FMSN recomienda la adopción de un Plan de Acción Global para hacer frente a esta crisis y animar a las empresas a crear ambientes laborales que promuevan la salud mental.