La Caravana de la Lectura, con su lema "Leer libera", ha estado recorriendo diversos sitios del país como parte del programa de actividades que lleva a cabo el Instituto Nacional de Cultura en el año Iberoamericano de la lectura.
Uno de los principales motivos por el que se están realizando cada una de las actividades, es para trabajar por la niñez y la juventud que se deja llevar por otros medios (video juegos, televisión, otros) con los que el libro tiene que competir.
Es lindo y tierno ver la emoción de la gente cuando ven llegar la caravana. Algunos, interrumpen sus labores diarias para dedicarle un poco de su tiempo a esta gran fiesta.
Panamá es un país en donde todavía está ocurriendo la creación del mundo. Y el epicentro es Kuna Yala.
El archipiélago de las mulatas se "desparrama" por el atlántico con una cultura que se esfuerza por no ser conquistada por el elemento extranjero que arremete a su población y particularmente a su juventud.
La caravana de la lectura, arropada con su lema, llegó a esta población y se tomó sus caminos.
El paso elevado que une la isla de Playón Chico a tierra firme fue un desfile interminable de niños, padres de familia, maestros, tambores y globos, que se escaparon por algunas horas de sus trabajos diarios, y dedicaron su tiempo a esa fiesta de animación en que se ha convertido el Año Iberoamericano de Promoción de la Lectura.
Hubo talleres de artes plásticas, apreciación musical, declamación, composición de villancicos, danza kuna, folclor y cocina. Se ofrecieron, además, dos charlas, una sobre desarrollo social de la comunidad y otra sobre el medio ambiente.
En esta caravana se dio una particularidad: el público pudo apreciar los productos de los talleres: obras de teatro, coro de villancicos en kuna, pinturas con tizas y crayolas, entre otros.
En la fiesta participan cuenta cuentos, payasos, grupos folclóricos, otros que resultan de mucho agrado tanto para chicos como para los más grandes. Durante la actividad, la población organiza sus propias actividades.
Sin duda alguna hay que seguir trabajando por rescatar ese amor a la lectura, que se esta perdiendo poco a poco.