Según los cánones de belleza, Marilyn era perfecta: 90-60-90, rubia, sensual, más que atractiva… De ahí que se convirtiera en todo un ícono en cuanto pisó la gran pantalla. Apariciones en televisión, más de 30 películas, su voz, sus declaraciones a la prensa “yo solo duermo con unas gotas de Chanel n.º5” y su “affaire” con Kennedy la catapultaron a la fama y, también, a la muerte.
Tras cincuenta años de la muerte del ícono sexual del planeta, continúan persiguiéndole cientos de rumores sobre su vida privada. La rubia que logró seducir al «sex symbol» de Marlon Brandon, e incluso al mismísimo presidente de los Estados Unidos de América, John F. Kennedy, fue de hecho muy sensible a los encantos femeninos.
Las últimas revelaciones las encontramos en el libro “Marilyn Monroe: My Little Secret” del autor Tony Jerris. El gran secreto que guarda Jane Lawrence, quien dirigía el club de fanes de la diva, sería una relación homosexual entre las dos cuando ella tenía 16 años. El autor lo revela en Radar Online: «Jane tenía solo 12 años. Su relación pronto se convirtió en algo intenso, ya que compartían una historia familiar con problemas. Estaba atormentada por su identidad sexual, pero Marilyn le aseguró: «El amor es el amor, no importa nada más».
El libro, que pronto será publicado, recoge los recuerdos de Lawrence: « Mi corazón empezó a latir frenéticamente mientras rozaba mis muslos, y luego se acercó a mis labios ... y me dio un largo beso». Según Jerris, Marilyn habría tenido encuentros homosexuales con estrellas de cine como Joan Crawford, Barbara Stanwyck, Marlene Dietrich y la reconocida Elizabeth Taylor.