El fundador de Amazon, Jeff Bezos, ya posee las instalaciones para comenzar a probar los cohetes de su ambicioso plan espacial. El millonario ejecutivo pagó 13 millones de dólares por un rancho en Texas, donde se comenzarán a realizar las pruebas con los cohetes y se planea entrenar también a los futuros turistas espaciales que viajen con su empresa, llamada Blue Origin.
El objetivo final de Bezos sería crear un cohete que sea capaz de despegar y aterrizar en forma vertical, algo que ninguna nave ha logrado hasta el momento debido los desafíos que implica romper la fuerza de gravedad.