El presidente de Microsoft, Bill Gates, anunció en la ciudad californiana de San José (EU) que su empresa entrará en el mercado de los video juegos con una nueva consola llamada X-Box, que tendrá la misma potencia que los actuales ordenadores personales.
La consola, que estará en el mercado en el otoño del 2001, funcionará con el procesador Pentium III de Intel y tendrá 64 MB de memoria RAM y 8GB en el disco duro, además de una disquetera para DVD, características habituales de los ordenadores personales que hay en el mercado.
Gates dijo que la consola, que está en fase de desarrollo "va a ofrecer a los creadores de juegos una plataforma muy poderosa y a los entusiastas de los juegos una experiencia increíble".
Según la Conferencia Anual de Creadores de Juegos, la consola ofrecerá a los jugadores imágenes realistas de acción rápida con calidad vídeo, sonido con calidad CD y conexión rápida a Internet, vía DSL, para jugar con otros internautas.
La X-Box tendrá más del triple de potencia para gráficos tridimensionales que los últimos modelos salidos al mercado.
Con este anuncio, Microsoft ha entrado oficialmente en la guerra por el lucrativo mercado de los video juegos, dominado por las empresas japonesas Nintendo, Sega y Sony.
Microsoft se ha tomado muy en serio este nuevo reto con el que espera hacerse un sitio en un mercado con un volumen de negocios de 20.000 millones de dólares al año, dijo un portavoz de la compañía.
Gates explicó que su empresa ha creado una división de juegos para la que ha contratado a "ingenieros de software y diseñadores conocidos mundialmente".
Al frente de la nueva división está Robert Bach, uno de los vicepresidentes de la empresa. El anuncio de Gates llegó una semana después de la comercialización en Japón de la última consola "PlayStation2" de Sony, que se venderá en Estados Unidos a partir de mediados del próximo año y que incorpora disquetera de DVD y posibilidad de conexión básica con Internet.
La consola de Sony salió a la venta a 370 dólares, lo cual supone un encarecimiento notable frente al precio medio de otras consolas que están entre los 100 y 200 dólares.
Microsoft no ha dado a conocer el precio del producto que está desarrollando y lo único que se ha podido saber es que "será competitivo".
Las consolas de vídeo que pueden conectarse con Internet y recibir correo electrónico pueden acabar siendo una competencia a los ordenadores personales, un mercado dominado por Microsoft.
En muchos hogares se utiliza el ordenador principalmente para navegar por la Red o jugar, mientras que otros programas como el procesador de textos o la contabilidad reciben un menor uso.