Hoy estamos reseteando la ‘bezaca’ en Caldera, un hermoso pueblito de Chiriquí de donde es la familia de Jenny. ¡Meto!
Durante toda la mañana he intentado redactar este escrito y qué ponchera porque estoy haciendo un análisis-mientras-escribo. El título ‘Gracias por ser “pritty”’ es una frase que menciono buquísimo y, por cómo levanta el ánimo de la persona que la escucha, quiero comprenderla a fondo para generar más de ese buen feeling.
La vaina es que no le agarraba el trickya cómo iniciar. Estaba sobre mi tercer borrón-y-cuenta-nueva… mi tercera traba… mirando mi tercera hoja en blanco, cuando se me acerca Jenny con un libro de su madre, en la mano, y pregunta: “¿Usted ha visto mis chancletas?”. Mirando a mi alrededor, le respondo “Chuzo, no”, y volví a mirar la página vacía.
De lejos veo que es en forma de corazón y, al acercarme, leo un texto escrito a mano que dice: “Gracias por su ayuda, es muy valiosa para nosotros”.
Chuleta (de soya), ¡acabo de sentir exactamente eso mismo que quiero generar cuando digo ‘Gracias por ser “pritty”’! ¡Me requetellenó de emoción! Aunque me digas que estoy pendejo (ja, ja), es como si fuera una de esas poncheras divinas. Esta tarjeta es exactamente lo que necesito para escribir.
Al leerlo, automáticamente lo traduje a ‘Gracias por ser “pritty”’ y, durante esta emoción, capté dos componentes. Uno es ‘agradecer’. El otro es ser “pritty” . Vamos parte por parte…
Primero sentí el agradecimiento. Agradecer tiene buco fuerza. Leerlo me levantó tanto que sentí una solicitud de decirle ‘Gracias por ser “pritty”’ a todo. Ahora estoy dándole gracias a la tarjeta por haber caído justo en este momento, ja, ja, ja.
Basado en esto…
Te doy gracias. Te doy gracias por ser “pritty” . Te doy gracias por preocuparte, por actuar, por ser parte de algo tan grande como nuestro mundo y vida. Te doy gracias por ser quién eres, por ser sincero y sincera. Por conversar, por ser real... por tu abrazo y tu confianza. Te doy gracias por ayudarnos a crecer. Te doy gracias por tu opinión y por compartir. Te doy gracias por tu amor.
Agradecer todo lo “pritty” multiplica los panes (ojo que dije ‘panes’, ja, ja).
Es sentimiento… Darte las gracias es remarcar eso bueno que hiciste. Es levantar tu autoestima y emoción. Es sinónimo de decir: “¡Qué “pritty”!… ¿Podemos hacerlo de nuevo?
Es ecuación… El día tiene 24 horas. Si utilizo el total del tiempo en agradecer lo positivo, matemáticamente solo tengo tiempo para cosas “pritty” . Imagínate, ¿qué tal si lo hago dos días seguidos? ¿Tres días? ¿Toda una semana? ¿El mes? ¿El año entero? Y ¡waaaassss!, ¿mi vida completa? ¡Wopa!
Captar lo “pritty” en cada ser vivo y agradecerle es acentuarlo, es solicitar que vuelva a suceder, es engrandecerlo y hacerlo crecer. Esta es la parte “pritty” del ‘Espectáculo Vida’. Gracias por ser “pritty” :)