Tan importantes, tan subestimados y tan maltratados. Se trata de los riñones. A ciencia cierta no se sabe cuántas personas padecen diabetes en Panamá, pero, se calcula que representan entre un 8% y un 10% de la población. Es decir, 300 mil niños/as, adolescentes, jóvenes y adultos/as. Y, la mitad de esos/as pacientes con diabetes desarrollará problemas renales.
Hoy 14 de noviembre, “Día Mundial de la Diabetes”, con el lema “!La diabetes puede matarle sus riñones: haga algo! se apela a la comunidad para que no sólo se haga pruebas rutinarias de glicemia para saber sus valores de azúcar en la sangre, sino también para que si se le diagnostica la enfermedad, sepa que en sus manos está decidir su calidad de vida y evitar complicaciones como el daño renal.
Según el endocrinólogo José Montenegro, de la Clínica Hospital Nacional y el Hospital Santo Tomás, no sólo preocupa el hecho de que están a la orden del día los casos de personas con insuficiencia renal (que lleva a diálisis), sino que, “por cada persona que conoce que tiene esta patología hay 2 ó 3 que no saben que la padecen y esto es aterrador. No saben el riesgo a que se están exponiendo”.
Cuando la diabetes no es controlada adecuadamente es que se llega a este estado avanzado de deterioro orgánico. Un pobre control de la diabetes en un lapso de que varía entre los 5- 10-20 años puede causar nefropatría diabética (daño renal).
El entrevistado explicó que de acuerdo con la clasificación de Möjensen (escandinavo), hay cinco etapas hasta llegar a la nefropatía diabética. A saber:
Etapa I: No se puede detectar ,sólo con biopsia renal.
Etapa II: Aparece algún cambio en la función del riñón y no se detecta en exámenes corrientes (sólo si se miden parámetros de función renal).
Etapa III: Tampoco se detecta en examen general de orina. Pero, por exámenes se puede detectar microalbuminaria. El riñón debe excretar menos de 30 miligramos de albúmina en 24 horas y más bien se excreta de 30 a 300 miligramos en ese período.
Etapa IV: Se pierden de 300 a 3,000 miligramos de albúmina en 24 horas, a través de la orina.
Etapa V: Síndrome nefrótico, insuficiencia renal (se pierden más de 3,000 miligramos en 24 horas).
Partiendo de una función renal normal, el progreso en el deterioro de los riñones, hasta que llega al síndrome nefrótico puede tardar entre 5 y 20 años, dependiendo de los mismos factores que llevan al daño renal. Es decir: nivel de azúcar, nivel de presión arterial, consumo de proteínas (de origen animal, carnes rojas) y uso o no uso de medicamentos para prevenir el daño renal.
El galeno destacó que el hecho de que “no hay síntomas para el daño renal”, pues la persona orina normalmente, no hay dolor, no hay nada, hace que cuando se diagnostique (cuando se empieza a retener líquidos y a hincharse o a orinar poco) y trate a veces sea muy tarde, pues ya se está en la fase V. Pero, también recalcó que “el daño renal se puede prevenir”.