Casi al tiempo de conocer que el hijo que viene en camino será una niña, la pareja formada por Heidi Klum y el cantante británico Seal han renovado sus votos matrimoniales en una original ceremonia que tuvo lugar en una mansión de Malibú. La pareja decidió cambiar sus atuendos más ‘hot’ por originales disfraces con el que darse el sí quiero por cuarto año consecutivo.
Así, la top model se convirtió en la Bo Derek de '10, la mujer perfecta', mientras que su marido se ataviaba con un disfraz de turista americano con una peluca a lo Rod Stewart. Y es que la fiesta temática en la que se volvieron a dar el sí quiero eran personajes white trash - un término americano con el que se refieren a un grupo de gente de bajo status social con modales brutos, carentes de comportamiento y a los que les gusta blasfemar o fumar-. El que los casó fue un Elvis Presley.