La publicación presenta un sinnúmero de datos interesantes, actualizados hasta el 30 de octubre de 2004. A saber: enlaces de Internet de interés para periodistas, indicadores de comunicación, anfitriones de Internet, cables de fibra óptica, festividades, universidades con estudios en comunicación, gremios, leyes que regulan la comunicación en Panamá y artículos que amordazan la libertad de expresión (Gólcher halló 24). También, librerías, casas editoriales, museos y sitios de interés científico y cultural en el país, organismos internacionales y qué hace cada uno, gente en los medios, corresponsales y agencias, perfiles de algunos comunicadores (como Flor Ortega y Robert Fernández), revistas nacionales vigentes (gremiales, editoras, culturales y quién las dirige), cines y teatros (con # de butacas).
Valga decir que en esta agenda "la justicia sale representada pero no está vendada y está con la espada hacia arriba", dijo Gólcher.
Además, aparecen cuántos ejemplares de periódicos se leen en Panamá por cada cien mil habitantes (sólo siete). "Se lee poco los periódicos en relación a otros habitantes de América Latina.
La Agenda de la Comunicación está de venta en; Librería Cultural panameña, Librería Gran Morrison, Librería Arrocha de Paitilla, Obarrio y Vía Argentina) y en El Hombre de La Mancha. Más información en : 220-4327 ó en igolcher @cwpanama.net.
Deseamos ser los que diferenciamos en materia de dar apoyo, de buscar nuevos objetivos y construir el futuro del país, asegura Escobar.
Aunque se podrá financiar asistentes, materiales, insumos, transportes, componentes tecnológicos de ingeniería, capacitación, no es la intención del programa proveer recursos financieros para subsanar problemas, por dolorosos que sean, en una comunidad o individuo, afirma.
No es la intención ayudar a alguien a resolver un problema, sino permitir los recursos para que algunas de nuestras mentes muestren una solución de gran alcance en el país.
Si se trata de capacitaciones tienen que ser pertinentes para lograr el objetivo del proyecto y no sólo para elevar el nivel de un individuo o grupo.
Asegura que SENACYT no se compromete a financiar ningún proyecto que no llene las expectativas de calidad de planteamiento o sustentación y de impacto potencial esperado, contrariamente se prefiere seguir fomentando la aparición de ideas importantes hasta el momento en que se tengan.
La pobreza en Panamá, que alcanza niveles muy elevados, no obedece a que haya pocos ingresos, sino a la carencia en otras capacidades fundamentales.
Además viene acompañada de una falta de escolaridad, de servicios básicos y de un nivel de vida detrimente para la subsistencia digna y decorosa.
La pobreza es un reto y un desafío para el desarrollo de un país, porque si no se logra aumentar las capacidades de sus ciudadanos, ésta se suma a la pobreza en ingresos y el desarrollo del país se compromete.