Cuando Jennifer López y su niña Emme, de cuatro años, acudieron al desfile de Chanel en París el pasado martes, no parecía haber nada extraño en sus modelitos. Sin embargo, mirando más detenidamente, la prensa estadounidense descubrió que Emme llevaba más de 2,000 euros, unos $2,579, solo en accesorios Chanel.
La niña llevaba un broche de $310.00 y un bolso de $2,100.
Emme vendría a ser la rival de Suri Cruise. Y es que, hace unos meses, supimos que Suri llevaba unos zapatos de Jimmy Choo valorados en $600.00 y un bolso Ferragamo de $850.00 cuando asistió a un evento en compañía de su madre, Katie Holmes, la exesposa de Tom Cruise.
En abril, Suri cumplió 6 años y, desde su nacimiento a la fecha, ha causado furor en el mundo de la moda, gracias a que siempre trae ropa de diseñador, incluso hay modistos que han creado prendas especialmente para ella.
Lo que muchos critican del “outfit” de la pequeña son sus tacones, que se han convertido en los favoritos de la niña considerada un ícono de la moda.
Y otra que no se queda atrás en la lista de los hijos de los famosos que lucen vestidos y accesorios costosos es la hija de la cantante Beyoncé y el rapero Jay-Z, Blue Ivy Carter, quien solo tiene ocho meses y cuenta con una diseñadora que le confeccione sus calzados.
La diseñadora Ruthie Davis creó para la pequeña “Baby Ruthies 1”, unas zapatillas recubiertas de cristales de Swarovski, valoradas en 800.00 euros, unos $1,040.00.
Parece que está de moda entre las “celebrities” acostumbrar a sus pequeños a lucir prendas de las que sus infantes desconocen su valor.