A juicio de la historiadora María del Carmen Mena García, la conquista de América no fue más que una proyección de la frontera medieval al otro lado del océano. Al igual que los guerreros militares que participaron en la guerra de España, los colonizadores españoles eran violentos, utilizaron caballos, perros inmensos adiestrados para matar, armaduras y tenían una enorme ambición.
Mena García junto a la Dra. Patricia Pizzurno y el Dr. Celestino A. Araúz participó el miércoles en el Coloquio sobre Vasco Núñez de Balboa y el Descubrimiento del Mar del Sur, que tuvo lugar en el Centro de Visitantes de Panamá Viejo. El moderador fue el Dr. Aníbal Pastor.
Ella dijo que se tiende a llamar soldados a los miembros de las huestes colonizadoras, pero no lo eran, porque ellos no ganaban sueldo, ellos iban a la aventura del botín fácil. Crean un personaje fronterizo interesado en prácticas depredadoras tan medievales, en invadir un territorio y regresar al lugar de origen. Las huestes se caracterizan por las mismas tropelías en Darién, Panamá, Acla y Nombre de Dios.
Pero hizo la salvedad de que Vasco Núñez de Balboa se interesó en poner otro modo de vida más estable, la minería (en la estación de oro de aluvión), con cuadrillas de hasta 50 indios y negros mazamorreros, mano de obra barata.