Con la entrega de los premios el pasado viernes 17 de octubre en el Teatro Nacional, se cierra la semana literaria Ricardo Miró, que premia ganadores en cinco géneros: cuento, ensayo, poesía, teatro y novela.
Pasadas las siete de la noche, y ante una sala a media capacidad, los organizadores, del Instituto Nacional de Cultura, INAC, iniciaron la ceremonia con las palabras de bienvenida por el director de la institución, el pintor Anel Omar Rodríguez.
A un lado del tablado, sentados muy cerquita estaban cuatro de los cinco ganadores. Justo Arroyo, galardonado en novela no pudo asistir por compromisos y envió a su hija a recibir los premios (cheque, medalla y diploma).
El rostro del profesor de Sociología de la Universidad de Panamá, Octavio Tapia, quien gana por primera vez un Miró en ensayo, era otro -poco expresivo- y denotaba mucha timidez.
Al lado de Tapia estaba Javier Stanziola, quien destacó en teatro y para estar la noche de premiación tuvo que tomar un vuelo desde Londres. Las facciones del joven eran más del diario, de alguien que conoce la experiencia de haber ganado en otras dos ocasiones este reconocimiento y en la misma categoría.
El profesor de Filosofía Víctor Rodríguez, ganador en cuento, era el mismo de siempre, un hombre que cuenta las palabras y que sonríe muy poco.
Cerca de Víctor estaba Lucy Chau repasando mentalmente su discurso en nombre de los cinco ganadores. Lucía su cabello ensortijado como siempre y no dejaba escapar esa emoción primeriza de alcanzar un Miró.
Tras el momento emotivo del evento, cuando los ganadores son llamados al centro del escenario para hacerles entrega de los premios, los presentes fueron invitados a brindar por el triunfo de las letras panameñas en el Salón Roberto Lewis del Teatro Nacional.
En este espacio, el público pudo conversar con los premiados y cruzar las últimas palabras con los jurados panameños y extranjeros, que también participaban del brindis.
Anel Rodríguez dijo en este lugar, que estaba satisfecho por los resultados del premio y que fue un trabajo agotador de la Dirección Nacional de las Artes, a cargo de Griselda López.
En esta versión del premio concursaron 156 trabajos.