Valiéndose de botellas desechables de plástico, un grupo de agricultores construyó una tubería de ocho kilómetros cerca de Trujillo, al norte del Perú.
Según el periódico limeño El Comercio, 81 campesinos adquirieron unas tierras áridas y encontraron un manantial, pero no tenían dinero para pagar la cañería que llevara el agua a sus parcelas.
Uno de ellos propuso la solución que pusieron en práctica: compraron 39,000 envases de plástico usados y pasaron catorce días cortándoles ambos extremos y uniéndolos para formar un solo tubo.
La cañería temporal servirá para abastecerse de agua mientras logran excavar un pozo.