El artista polaco Miroslaw Balka ha creado en Londres una instalación monumental que consiste en una especie de contenedor de 13 metros de alto, 10 de ancho y 30 de longitud, que carece de ventanas y da una sensación de claustrofobia.
Al estar montado sobre vigas, los visitantes pueden circular por debajo antes de subir una rampa para penetrar en su interior y sentirse encerrados.