Desde hace 23 años Jean-Paul Gaultier practica el arte de mezclar los géneros, los sexos,
el gracejo de los arrabales y la distinción de los barrios elegantes: Al asociarse con
Hermes se une a un templo del buen gusto. Esta alianza, anunciada ayer, entre el
informal estilista y la venerable firma de artículos de lujo (que adquiere 35% de su
capital) puede parecer extraña. Y sin embargo es totalmene lógica.
Pese a su arte de la provocación y a su humor desbordante, Jean-Paul Gaultier crea
prendas de clásica elegancia. Su insolencia reside solamente en la manera de combinarlas.
Por lo demás, este ex niño terrible de la moda se dedica con éxito a la alta costura
desde hace tres años.
"La costura es el respeto de la tradición. Es también un
sueño de infancia", dijo el modista en entrevista dada a la