Cuando me besaba y me abrazaba se me aceleraba el corazón, era tan emocionante que creí estar enamorada. Así describe Mayka su primera experiencia en el campo del amor, del cual nació su único hijo, cuando aún era una adolescente. Según nos cuenta, el padre de su hijo fue su novio durante un año, donde la diversión y los arrumacos no faltaban. El idilio continuó, como quien dice viento en popa, hasta cuando descubrió que estaba embarazada, y fue entonces cuando comenzó la pesadilla, primero dejó la escuela pues en aquella época las menores de edad no podían continuar en el colegio, como sucede ahora, sin olvidar los reproches constantes de ambos padres.
Para cubrir las apariencias, los padres de ambos accedieron a casarlos, fue entonces donde murió el amor.
Se convirtió en ama de casa y niñera por ende, no podía ir a los bailes con sus amigas y disfrutar de las actividades propias de su edad y lo peor de todo ya no estudiaba; mientras que su adolescente esposo seguía siendo el mismo chico popular que asistía al colegio como si nada hubiera pasado.
Entre reproches y reproches llegaron las constantes peleas y los golpes, fue esta amarga y prematura experiencia la que le llevó a comprender que lo que sentía no era amor verdadero sino una simple atracción física, y por consiguiente acabaron separándose.
Relaciones sentimentales de este tipo, generalmente, terminan de esta manera, pues, aún los adolescentes no han madurado para enfrentar las responsabilidades propias del hogar.
Previendo esta situación es que el Ministerio de Desarrollo Social tiene un claro mensaje de concienciación frente a la recuperación de los valores para formar parejas sanas y mantener la familia unida.
En tal sentido, la psicóloga Virginia Castillo, de la Dirección Nacional de Juventud, explica que "la mejor manera para evitar los embarazos precoses y la violencia en las relaciones de pareja entre nuestra juventud, es con la participación directa de los padres a través de la orientación, brindarles conocimiento y ofrecerle el beneficio de la experiencia que tienen; de tal manera que les permitan entender el mundo adulto en donde conforme crecen irán integrándose".
El amor es un sentimiento tan hermoso que siempre va a estar presente en muchos aspectos del ser humano, dependerá de cada quien cómo vivirlo y adecuarlo a sus necesidades, señaló.
Indicó la especialista que para amar y ser amado no hay un patrón de conducta definido, es solo un sentimiento que fluye entre dos personas, sin importar la edad, el sexo, el color de la piel o el credo, y la forma en que lo manejemos dependerá de cada uno.
No hay una regla específica para medir las relaciones interpersonales y de pareja que garanticen si serán exitosas o traumáticas, por ello es recomendable una amistad antes del noviazgo, pues es en esta etapa que se crea el vínculo del compañerismo, respeto y confianza que son las base para cimentar una relación amorosa, quizás mas estable, añadió.
Jugando con fuego
Con embarazos no deseados o matrimonios fracasados terminan las relaciones sentimentales de adolescentes que no han madurado para enfrentar las responsabilidades propias del hogar.