Katie Holmes apareció en dos eventos en Nueva York, y lució mucho más esbelta de lo habitual, y comenzaron los rumores de el origen de esa delgadez.
Fuentes aseguran que la ex esposa de Tom Cruise se ha dedicado mucho al ejercicio y a una dieta sana, por lo que descartan que la actriz sufra de algún trastorno alimenticio como anorexia o bulimia.
Cabe decir que Holmes a sus 37 años, todavía no ha decidido ponerse en manos de cirujanos plásticos, ni en su rostro ni en su cuerpo, a diferencia de la mayoría de las actrices, y se mantiene hasta el momento muy al natural.