A pesar de la dura batalla legal que enfrentan K-Fed y su hija, Jamie Spears ha decidido mantener una relación saludable con el padre de sus nietos Sean Preston y Jayden James.
Ambos están unidos desde que se inició el juicio para establecer el régimen de visitas, pues están de acuerdo en que Brit debe mantener un rol activo en la vida de los niños.
En tanto, la cantante pasa la mayor parte del tiempo ensayando nuevas coreografías en el Millenium Dance Studio de Hollywood, donde prepara el relanzamiento de su carrera musical.