Kim Kardashian y Kanye West rechazaron un platillo de uno de los mejores chefs del mundo, el británico Jamie Oliver, quien está al frente de la cocina del exclusivo restaurante ‘Adelaide’, en Los Ángeles.
La excéntrica pareja acudió a comer a ese lugar, favorito de las celebridades, y para sorpresa de los empleados, la reina del reality regresó el platillo que había ordenado, y pidió que se lo cambiaran por otro.
Un empleado del lugar, dijo que en ningún momento Kardashian se portó grosera o molesta, simplemente de manera agradable pidió que le retiraran el platillo porque no le había gustado.