La infancia de Britney Spears no fue tan feliz como ella dice. Su abuela Emma Jean Spears se suicidó después de un severo cuadro de depresión tras perder un hijo de apenas tres años.
A raíz de ello, el papá de la cantante, Jamie Spears, se deprimió mucho y se convirtió en alcohólico.
Pero un amigo de la familia culpa en parte a Lynne Spears, mamá de Britney, ya que desde que ella tenía 5 años se dedicó a darle clases de actuación, canto y gimnasia olímpica, y no descansó hasta lograr que fuese contratada.