Variedades

La abuela no quiere gato por liebre

El actor Daniel Márquez se inspiró en su esposa y colega Itzel Arosemena, para escribir y dirigir su última producción.


Es un hecho que cada vez hay más público asistiendo a las diferentes obras teatrales en nuestro país.

Un actor, escritor y director de obras de comedias románticas ha regresado con una propuesta refrescante: “La abuela quiere Boda” de Daniel Márquez.

Quien no fue partidario de las “comedias de humor negro”, muy populares en las puestas nacionales, enfrenta el reto de llevar a “las tablas” algo nuevo de su propia inspiración.

 

La historia es sencilla, un joven, “Carlitos”, interpretado por Robin Durán, vive tranquilo sin oficio ni beneficio, pero teme perder la mesada de su millonaria abuela.

Como nadie puede escaparse de los “lazos de sangre”, Doña Aurora le exige un último favor a su único nieto. Verlo casado para asegurar su descendencia.

Es donde empieza el complejo plan de “Freddy” (Daniel Márquez), un intrigoso amigo de Carlitos, que pretende engañar a Doña Aurora.

 

Freddy busca a su amiga “Vanessa”(Itzel Arosemena) una “racataca” que se suma al maléfico plan.

Pero Doña Aurora y su mayordomo “Don Salvador” (Luis Alonso), ambos de la “vieja guardia”, demostrarán que la experiencia siempre prevalece ante los “jugadores de habilidad” o “juegavivos”.

Sin embargo, el amor entre el “boboleto” de Carlitos y su vecina Andrea (Yiniva Cárdenas), la típica vecina “cerebrito”, le da un giro a todos los planes equívocos.

 

La abuela “Aurora” les dará una lección a cada personaje. ¿Quién saldrá ganando de todo esto?

Con una trama cándida, “La abuela quiere boda” es una opción que permite a grandes y chicos disfrutar de un momento de incógnitas, en el que algunos personajes se les transforma la sonrisa en morisqueta.


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548725
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América