Quien tenga ciento cincuenta millones de dólares en efectivo puede ser el afortunado comprador de la casa del fallecido productor norteamericano Aaron Spelling.
Candy Spelling, su viuda, ha puesto a la venta la casa de estilo francés, que tiene más de 5.500 metros cuadrados, tres plantas y 1,8 hectáreas de terreno. Además, tiene más de 100 habitaciones, sala de proyección, bodegas de vino, biblioteca, gimnasio y un salón de belleza.