Variedades

La cinta más vista en Inglaterra


LA PELÍCULA de 1939 "Gone with the Wind" (Lo que el Viento se llevó"), que narra la historia de Rhett Butler y Scarlett O"Hara durante los años de Guerra Civil Norteamericana, es la más vista en la historia de Inglaterra, según reveló el Instituto de Cine Británico.
Esta grandiosa superproducción de David O. Selznick marcó un hito en el mundo cinematográfico, ganó 8 Oscars de la Academia de Hollywood, y dejó para la posteridad las actuaciones de Vivien Leigh y Clark Gable.
Cuando casi esté hecho el sofrito, se le añade un majado con la pimienta, el azafrán, pimentón, perejil y sal y después dos hojas de laurel y un poco de vino blanco y agua. Se deja hervir, se añade entonces los garbanzos y la carne (sin caldo) y se cocina un poco a fuego lento.
En el último momento se le añaden las papas fritas y se mezcla todo con algo de caldo). Puedes añadir un poco de las verduras del caldo picadas.
  • 3 tazas de arroz

  • doble cantidad de caldo vegetal

  • 2 cucharadas de aceite de oliva

  • 1 cebolla

  • 2 cucharadita de curry en polvo

  • sal


Lave el arroz, escúrrala y póngalo en remojo durante 1 hora. Caliente el aceite y sofría en él la cebolla picada muy fina. Añada el arroz, el curry, el caldo vegetal y la sal. Tápelo y déjelo cocer durante 15 minutos. Destape y reduzca el fuego hasta que el caldo se haya secado totalmente.
  • 300 gramos de fresas maduras y perfumadas

  • 15 ml de agua

  • 10 cucharaditas de edulcorante en polvo

  • zumo de un limón


  • 5 fresas

  • 5 hojas de melisa


Disuelva el edulcorante con los 15 ml de agua en una cacerola hasta obtener un sirope. Retírelo del fuego y conservelo en el frío.
Limpie las fresas y páselas por la batidora y luego por el colador para quitar las pepitas.
Mezcle el puré con el sirope y el zumo de limón. Vierta la mezcla en la sorbetera y ponga en funcionamiento hasta que la mezcla se espese por el frío (alrededor de 20 minutos). Decore con las fresas picadas y las hojas de melisa.
En lugar de la sorbetera se puede usar cualquier otro recipiente.
Dejo esta nota aquí sobre la mesa
por si vengo de haberme ido,
por si vengo después de haberme muerto y ya no está.
Yo estuve aquí, necesité de mí,
me sentía mal, estaba solo.
¡Qué lejana que estás, aquí, conmigo!
Te veo desde mis ojos como un preso.
No. Los ojos me dicen que te ven,
me conversan de Ti como si fueses un ciego.
Lejos de ti, a solas y a tu lado,
les visto a mis palabras, les encargo
que le digan a tu oído
que te diga que dicen que yo digo
que vivo amándote, esperando
verte asomada, tú también presa, a tus ojos.
Mando mi cuerpo al tuyo a que lo goce
y el pensamiento entonces
en un rincón oscuro
y más solo que nunca, se masturba.
Mi cuerpo y yo te amamos.
El cerca, yo de lejos.
Y desde allá, en la lejanía,
y casi, amor, como por teléfono
me habla de ti, oigo tus besos,
de lejos siempre, como dulces piedrecitas
que cayeran al agua de mi alma.
De sueño, amor, de sueño y no de carne te conozco.
estás conmigo como si estuvieras en el cuarto del vecino.
Vienes, te das a mí
como si te entregaras a un amigo mío.
Odíalo tu, que me traiciona.
Vete de mí, que quiero estar contigo
sin compartir con nadie tu presencia
y más solo que nunca, en un rincón oscuro.
Salen barcos y trenes de mi alma.
Detrás de ti suena como un mar rompiéndose entre las piedras de tu alma.
Y recorriéndote la piel, la vida, en las arenas
me encuentro cosas tuyas: aquí una huella de la que no veré jamás, allí una prenda de vestir
con tu olor, aún con tu calor. Me pitan trenes en el sueño,
y en la mañana encuentro, alborozado,
barcos que de ti han llegado, cargados
de besos como moluscos y especies olorosas.
Oh, tú, allende el mar.
¿Lo oyes? ¡lo oyes cómo brama?
Me empuja, me rechaza, me moja las orillas del alma
y te presto mi cuerpo, porque el cuerpo
es el solo alimento del sueño y del recuerdo
y la sola lucha de la vida.
Lo mismo que nos une nos separa
con altos muros que arañamos.
Amanezco arañado, amaneces recorrida,
amanecemos náufragos, cansados,
y más solos que nunca. ¿Lo oyes?
¿Lo oyes cómo brama?
Y más extraños.
¡Qué lejos estás, aquí, en mi cama!
¡Cuán imposible entre mis brazos,
una leyenda casi…! Terminaré alejándome,
oyéndome a ti de ti. Terminarás odiándome…


fecha edicion
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176513
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América