Un despliegue de talento artístico, donaire, ritmo, color, luces y sonido constituyó el espectáculo de danzas israelíes "La Creación", en la Ciudad del Saber, en su primera presentación en Panamá, durante la Semana Cultural Isaac Rabin.
"La Creación" se presentó , como corolario de un programa que incluyó " Simjat Noar, la alegría de los jóvenes", a cargo del grupo Juvenil NOAR de la Congregación Kol Shearith Israel y "Homenaje a Jerusalén", bailes de los alumnos de 2º y 3º y niñas de 5º grado del colegio Isaac Rabin.
El evento fue organizado por la Congregación Kol Shearith Israel, la Hermandad Kol Shearith Israel y el Colegio Isaac Rabin y contó con la presencia del Rabino Gustavo Kraselnik
El colegio Isaac Rabin, el primero en instalarse en la Ciudad del Saber tiene 250 estudiantes, informó su directora, Teresita Cerutti.
El plantel desarrolla esta semana actividades para recordar la filosofía del Primer Ministro de Israel, Premio Nobel de la Paz y gran humanista que fue Isaac Rabin y resalta el rol que él confirió a la educación y las artes en la formación individual.
"La Creación" constituyó la primera presentación en Panamá del Elenco Reguesh (con la Dirección General de Dany Chavez y Adriana Rotstein) gracias al auspicio del American Joint Distribution Comité y de la Organización Hebrea Macabi de Buenos Aires, Argentina. Igualmente Bank Hapoalim y empresas locales.
La danza, como expresión de la cultura es un elemento importante. Hubo mucha satisfacción por el espectáculo, que es un reconocimiento al talento y una oportunidad de disfrutar de las costumbres y tradiciones de Israel, dijo el Rabino Kraselnik a la entusiasta concurrencia de niños y adultos, ansiosa porque se corriera el telón.
El elenco Reguesh, compuesto por 19 bailarines y tres acompañantes cambió anoche 18 veces su vestuario. Cada cual era más colorido y llamativo: esto, aunado al garbo, ritmo de los y las bailarinas, pañoletas, panderetas, zapateos, tamborileo con las palmas de las manos en el suelo del escenario, altibajos en la música de fondo y coreo, permitieron al público olvidarse de problemas cotidianos y disfrutar a plenitud de un espectáculo de primera.