Luchar por una corona del Miss Universo no es tan fácil, pues detrás de aquellas impecables figuras, esas sonrisas resplandecientes y esos rostros de porcelana, las "misses" requieren de una buena preparación y de personas que estén al tanto de que se cumpla dicha preparación.
César Anel Rodríguez -hace menos de un año- asumió las riendas de la Organización Señorita Panamá, la franquicia que elige a las representantes del país a los concursos Miss Universo, Miss Mundo, Miss Tierra, Miss Continentes Unidos y Reina Hispanoamérica, una oportunidad que, según él, va aprovechar "para rescatar uno de los mejores concursos producido en Latinoamérica en los años 90' y principios del 2000", ya que asegura que la organización estaba en una situación muy "precaria".
El reto que tiene este comunicador social, expresentador de televisión y ahora presidente de la OSP es muy grande. Producir verdaderas reinas de belleza es una de las tareas más difíciles que tiene junto a su socia, la única Miss Universo panameña, Justine Pasek. Es por eso que César Anel no descuida ningún detalle.
Tiene como meta cambiar el norte de los concursos de belleza en Panamá. Pero, ¿cómo fue esa transición de ser la cara tierna de la TV a convertirse en el presidente de la OMP? Cuenta que desde muy chico creció admirando el trabajo de Kareen de Farías, que era la productora de eventos especiales de RPC televisión. "Yo decía que algún día quería hacer lo mismo. Pero mis pensamientos tomaron otros rumbos. Aproveché todas las oportunidades que se me presentaron como actor y presentador. Sin embargo, salí de Telemetro en un momento que mi carrera estaba empezando a crecer y fue darme contra el piso, y de una forma muy dura", confesó César, nacido en Chitré.
La excara tierna de la televisión panameña reveló que su intención nunca fue salir de las pantallas, sin embargo, alega que hubo circunstancias muy particulares que lo llevaron a irse del canal. "Yo salí del canal muy dolido y no trabajé en televisión por dos años, estaba obsesionado con las pantallas, pero me di cuenta que ese no era el camino ni la decisión correcta. Mi hermano me motivó a que empezara una empresa; lo hice de una forma muy humilde y fue así que nació mi negocio, que fue la escuela que me llevó a tener Señorita Panamá", indicó.
No obstante, fue en el año 2011 cuando decide apoyar a Sheldry Sáez por familiaridad, según explica. A partir de ese momento su futuro como el nuevo dueño de la organización estaba más cerca de lo que se imaginaba.
"Yo fui muy cercano a los organizadores de Mis Panamá, pero yo nunca trabajé en la organización como tal, las personas piensan que fue así, pero no. Sheldry no avanzaba en su preparación para el Miss Universo, ella estaba muy asustada y me pidió que la ayudara. Empezamos a trabajar y logramos que Sheldry llegara a una posición de sexta finalista en el Miss Universo", acotó César Anel.