Panamá tuvo que esperar tres años para que la fiebre de Latin American Idol llegara. En tres temporadas, es la primera vez que se rompe récord en aceptación y llamadas. Sony ha tenido que prestar especial atención a los países centroamericanos, específicamente al Istmo, que se ha convertido en un fenómeno arrasador, no sólo en talento, sino en llamadas.
Pero, ¿cuál es la realidad del concurso? La verdad es que los únicos que siguen afanosamente cada semana los diversos programas son los países que tienen representación tras las audiciones y "workshops".
Esto se pudo comprobar al contactar a diversos colegas de los medios de comunicación de Ecuador, México, El Salvador, Venezuela y Costa Rica.
Por ejemplo, José Javier Roldós C., periodista de Expresiones, diario Expreso, de Ecuador, confiesa: "En realidad, Latin American Idol no cuenta con la gran acogida de su versión original American Idol, pero se puede decir que semana tras semana, un número considerable de ecuatorianos sigue las incidencias del show". Es más, el periodista recalca que: "Una de las razones por las que no se experimenta una acogida masiva es que los productos de esta competencia no tienen la exposición mediática o el despunte necesario para ser considerados verdaderos ídolos del género pop en Latinoamérica y la otra es que no existen participantes que representen al Ecuador".
En El Salvador la situación es similar. Liz Marina Aguirre, del diario La Prensa Gráfica, confiesa que este año el programa no ha sido una fiebre nacional, como sucedió el año pasado cuando Arquímides Reyes participó y quedó en el cuarto lugar. El programa que sí goza de gran aceptación en este país es La Academia, de TV Azteca, que es transmitido en la TV local, así como los realities locales.
México es el mercado anhelado por Latin American Idol y aunque han hecho varios intentos por lograr gran aceptación en el país azteca, la realidad es que ni con representantes en el concurso han logrado robar protagonismo a los programas locales, como Bailando por un Sueño.