Miles de jóvenes egresarán este año de planteles públicos y privados. Muchos no tienen idea de qué harán con su vida a partir de 2013. Otros sí tienen un proyecto esbozado.
Hay que seguir estudiando. Ojalá eso sí lo tengan bien claro todos. De ello puede depender su futuro.

No es asunto de querer o no, es necesario elevar el nivel educativo para poder incursionar con éxito en el cada vez más exigente mercado laboral.
Para quienes son extravertidos, les gusta estar al tanto de lo que ocurre por doquier, les encanta conocer gente, son lectores ávidos e investigadores natos, el periodismo podría ser una buena opción.
Hoy se celebra en nuestro país el Día del Periodista, y quiero hablarles de esta carrera, cuyo ejercicio responsable es un deber, en caso de que se decidan por esta profesión.
Gran satisfacción se deriva del periodismo, aunque no es un camino de rosas y el salario no compensa los riesgos, que incluyen represión y persecución en todo el mundo y a veces hasta la muerte. Es que hay intereses creados.
El reto se acepta o se sale del ruedo.
Si hay vocación, se trabajará con seriedad y un claro compromiso con valores como la verdad, el respeto a la dignidad de las personas, la promoción de la paz y el bienestar colectivo.
El periodista incide en el devenir humano siendo portavoz del acontecer social en todos los ámbitos.
Hay quienes piensan que el periodista debería ser una especie de enciclopedia ambulante.
Diariamente se hace una especie de radiografía de la sociedad a través de los medios de comunicación y se hace un diagnóstico, con la colaboración de las fuentes, lo que va a permitir que haya un balance en la información.
Ajustarse a la verdad, evitar la autocensura y la censura de otros (el IV poder, como se ha llamado al periodismo, tiene muchos detractores) es menester y tener en cuenta que el elemento fundamental de toda información es el ser humano (sujeto y objeto, protagonista) del quehacer mundano, al cual se puede afectar para bien o para mal con lo que se escriba o difunda a través de la radio, televisión y la web.
Como ven, el periodismo no es aburrido. Y se aprende un mundo con cada persona y situación. Les garantizo que si se ejerce con honestidad, se duerme bien.