Variedades

La Teoría del "Aprendizaje por Imitación" la epidemia de los adolescentes


El entorno en que vivimos es una fuente de aprendizaje, ya que provee información, modelos, señales y guías, que tienden para algunos, ser una base para copiarlo y para hacer de el una identificación.
Es así como los jóvenes, niños e inclusive los adultos están expuestos a una multiplicidad de estímulo, ya sea a través de los medios de comunicación social o de su interacción con otros sujetos, que les da la oportunidad de imitar estilos de vida para identificarse y sentirse como estos individuos.
Este fenómeno se identifica más en los jóvenes, quienes por pertenecer a un grupo, al cual se enfocan todas las miradas de la sociedad, por su comportamiento, pretenden ser líderes o figuras aprobadas como exitosas, a nivel de otros ídolos.
El Magister en Psicología Clínica Fabio Bethancourt, del Centro Médico Paitilla, nos explica que los psicólogos definen entre las características de la juventud, la tendencia a reproducir patrones que están en el medio, asociados a figuras idealistas en cualquier campo.
Este comportamiento de esta naturaleza, corresponde a una tendencia de identificarse para satisfacer necesidades de aprobación, señala Bethancourt.
Pero, ¿qué pasa cuando se imitan acciones negativas, ligadas a actos antisociales?. Existen muchas investigaciones que aseguran que las personas no son autómatas ni realmente se involucran en un aprendizaje mecanisista de las influencias del entorno en que conviven. Las personas una vez que hayan desarrolla su racionamiento moral, pueden contrastar, argumentar, comprender, aceptar o rechazar lo que está fuera. El psicólogo plantea que una persona que tiene un razonamiento moral en la etapa llamada "Convencional" (etapa por la que toda persona debe pasar), va a aceptar la reglas y normas de la sociedad y entenderá que es correcto e incorrecto.
Por el contrario, las personas que no evolucionan a ese nivel y evoluciona a un nivel pre - convencional, como nos explica Bethancourt, se centra en sus propios valores, haciendo una moral egocéntrica, centrada en sí mismo y de tipo pragmática.
Esta actitud del propia del adolescente es llamada "La moral del mercado", en la cual predomina "el juega vivo" o el ver como sacar una ganancia. "Esos individuos van a absorber del medio ambiente, aquellas situaciones en las que satisface sus necesidades en detrimento de las necesidades de la mayoría", alegó el psicólogo.
En general, esta moral está ligada a los comportamientos de tipo delictivo o antisocial, en donde el joven podría, con una moral muy poco desarrollada, tener muy pocos frenos y muy pocos valores que le permitan discriminar lo que es bueno y malo, porque lo bueno para ellos va a estar ligado a satisfacciones de necesidades inmediatas y la solidaridad con los otros seres humanos estará fuera de esa capacidad.
Estamos en una época de cambios acelerados debido al avance de la tecnología. La juventud actual, al igual que la juventud de hace 4 ó 5 décadas atrás, siempre ha abierto una brecha de diferentes dimensiones entre los padres e hijos, pero para evitar estos trastornos que afectan a la sociedad en general, los jóvenes deben ser educados para que tengan juicio crítico ya prendan a tomar decisiones.
El psicólogo Bethancourt finaliza señalando que los jóvenes deben ser formados desde el hogar, acerca de lo que es bueno y malo, pero esto no puede ser determinado desde enfoques totalitarios ni dejarlo a la libertad, sino educar en función de un objetivo o un plan.


fecha edicion
old id
123696
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América