Vestidos de colores, calzados con enormes zapatos, con una nariz roja y bata blanca que los identifica como los doctores Payaso, cada semana seis artistas se presentan en las salas de pediatría de tres hospitales estatales de Bogotá para alegrar a los pequeños pacientes.
La Fundación Doctora Payaso se dedica a practicar la terapia de la risa con la que los menores olvidan su sufrimiento y recuerdan, al menos por unos minutos, que la alegría de ser niño sigue presente.
Hunter Patch Adams, un médico de Virginia Occidental, fue el pionero de la terapia de la risa en la década de los años 70 en Estados Unidos y revolucionó la medicina tradicional, cambiando la común reverencia que se rinde a los médicos, por la humanización de la relación entre doctor y paciente.
Adams demostró que la risa incrementa la secreción de sustancias que actúan sobre el dolor y el estado de ánimo de los pacientes, fortalece el sistema inmunológico e incrementa la oxigenación de la sangre, tiene un efecto positivo en problemas cardíacos y los pacientes aceptan mejor los medicamentos.
Y como Patch Adams con su nariz de payaso alivió a muchos niños en Estados Unidos, Juan José Aguirre, artista de la Fundación Doctora Payaso, quiere ayudar a los menores en su dolor.
"Yo no puedo sentir el mismo sufrimiento de los niños, pero a través de mi mirada puedo decirles que estoy con ellos" explicó a