Es más fácil leer o escuchar el mensajito de "Di no al alcohol", lo complicado es ponerlo en práctica. Más aún cuando son personas cercanas a nosotros quienes invitan, cuando llevamos a cuestas el estrés del trabajo o fatiga por los estudios.
Claro está, la decisión de decir "no" y evitar una borrachera más es personal. No son los demás quienes deben decidir, porque no son ellos quienes deberán lidiar con los problemas futuros de esas "copitas de más", y no hablamos sólo de la resaca o, en buen panameño, la "goma" sino de las consecuencias futuras.
La American Academy of Physicians enumera al menos tres de ellas:
Cambia la forma como tu mente y cuerpo trabaja. Aún una cerveza puede disminuir tus reacciones y confundir la forma de pensar. Esto significa que todo lo que requiere concentración y coordinación -como manejar- es más peligroso cuando hay un trago de por medio.
El alcohol hace perder las inhibiciones. Es decir, se pierde la noción de lo que es peligroso o arriesgado.
Si bien un par de cervezas pueden dan el valor para hablarle a una chica o chico o ser el alma de la fiesta; también pueden conducir a tomar malas decisiones como tener relaciones sexuales sin protección, entre otros factores de riesgo.
Todos conocemos a alguien que en algún momento, y con unos tragos de más, se dijo a sí mismo "esto no me va a pasar a mí" y terminó en el hospital o peor.
Entre más tomas, más daño te haces. Existe el peligro de intoxicarte con alcohol si lo ingieres muy rápido.
A medida que el nivel de alcohol en su sangre aumenta las sustancias químicas en su cuerpo pueden ocasionar vómito o convulsiones o causar desmayos. Este tipo de envenenamiento te hace sentir más enfermo que lo que probablemente hayas estado.
La cirrosis del hígado es uno de los efectos del abuso de alcohol más conocidos. La cirrosis hace que el hígado pierda la capacidad para eliminar las toxinas, es decir los venenos fuera de su cuerpo lo que puede causar un tipo de envenenamiento. El alcohol también puede causar úlceras en el estómago que pueden conducir a sangrado interno.
Si tomas toma durante el embarazo, el bebé puede nacer con retardo mental u otros defectos.
Además de las consecuencias inmediata de una "borrachera", las del día siguiente y las dolencias futuras, la American Academy of Physician anota unos cuantos factores que bien merecen ser tomados en cuenta.
Puede hacerte aumentar de peso.
Hace sentir enfermo y mareado.
Causa mal aliento en quien lo ingiere.
Las convulsiones y los vómitos (y su obvia consecuencia si todos ven).
Entorpece y hace que no se entienda lo que dices.
La piel se brota.
Te hace sentir fuera de control.
La cerveza por lo general contiene de 3% a 5% de alcohol. El vino entre 9% y 16%. El licor fuerte tiene niveles más altos: hasta 50%, según la American Academy of Physiciana.
Un adulto está "bajo la influencia" o intoxicado cuando su nivel de alcohol en sangre es de 0.08%. Para los menores de 21 años el nivel es de 0.02% o menos.
Para un hombre que pesa 160 basta 1 ó 2 cervezas de 12 onzas en una hora para considerarse "intoxicado"; para una mujer de 120 libras equivale a menos de 1 cerveza por hora.