BEN WILSON, es un diseñador de 22 años que espera que uno de sus proyectos nos haga cambiar de idea sobre lo que supone desplazarse en bicicleta. En una reciente exposición de lo mejor de la arquitectura, la moda y el diseño británicos, que se puede ver en Glasgow (Escocia) hasta el próximo 5 de abril, se presenta su obra dentro de la sección Design of Sports.
Desde la primera bicicleta, el famoso velocípedo que apareció en las calles hace ya más de 100 años diversos inventores a lo largo de la historia han tratado de inventar nuevos modelos basados en ese sencillo y ecológico medio de transporte. En los últimos tiempos, la preocupación por la contaminación y el ejercicio físico ha dado un nuevo impulso al interés por la bicicleta. Eso ha dado lugar a la aparición de las bicis de montaña, las bicis eléctricas y unos triciclos que en vez de sillín tienen una especie de sillón.
Entre estos nuevos inventores está Ben Wilson, que empezó bicicletas especiales, poco prácticas, sobre todo para exponerlas como ideas, pero que a partir de ahí ha comenzado a crear modelos más viables.
Ben admite que la forma y el diseño de su primera bicicleta Low Rider Recumbent, que construyó en 1995, es espectacular pero que todavía requiere ciertos ajustes y modificaciones para que resulte más práctica. Ese modelo está expuesto en el escaparate de Bond, una tienda de moda de Londres.
El interés suscitado por este modelo hizo que alguien le encargara otra bicicleta parecida, pero más larga y más baja. El resultado está expuesto en otro escaparate de Londres, el de Arc, una cadena de tiendas de ropa.
Otro de sus diseños es la llamada Downhill Racer, una bicicleta de descenso (de formas elegantes y bajas, parecida a un trineo sobre ruedas) y la Urban Scooter, "una especie de monopatin de dos ruedas" con manillar y frenos. Ahora prepara una versión comercial de la Urban Scooter a motor.