Variedades

Las fiestas de fin de año de los artistas


Para nuestros artistas nacionales, algunas de sus fiestas de fin de año no han sido tan favorables, pero ante todo siempre reinan el espíritu de unión, las alegrías, los regalos y la viva llama de la esperanza para el año venidero. Conoce alguna de sus anécdotas.
La Navidad es el tiempo de unión familiar. Para Roberto Domínguez, dueño de la orquesta Roberto y su Zafra, uno de los recuerdos más sobresalientes de una de sus Navidades fue el año en que no tenían arbolito; "mi hermano inventó hacer uno de cartón, era grande, lo pintó, lo llenó y así celebramos alrededor de un palito de cartón".
Este destacado cantante de los Combos Nacionales, nos comenta que siempre ha creído en Santa Claus, alegando que este personaje toda la vida existirá dentro de los corazones de cada uno de los que celebran con el verdadero valor de la Navidad.
En cuanto al Año Nuevo, Roberto celebra en compañía de su familia, siempre y cuando no tenga compromisos de trabajo, y si es así, al firmar su contrato de presentación disminuye el costo de la misma, para poder que toda su familia participe.
¡Ah! y él también hace todos los rituales habidos y por haber para recibir la suerte en el nuevo año, en el cual espera que gane un político que cumpla lo que promete.
Para este popular tableño, la Navidad no significa nieve ni pinos ni nada parecido; es la brisa de un olor indescriptible que anuncia la llegada de las fiestas de fin de año.
Desde que era un niño, Iván celebra la Navidad con el vibrar de su guitarra, el sonido del acordeón de su padre, José Barrios, el canto de su mamá, Leila C. de Barrios y su hermano Randoll, quien los acompaña con una caja, todo esto en medio de una cena navideña llena de calor familiar.
"Dos de las anécdotas que más recuerdo de Navidad y que nunca se me olvidarán son las caídas que me di cuando aprendí a manejar bicicleta y lo vanidoso que fui al tener un robot que, además, se convertía en carro y en helicóptero; y yo andaba por toda la barriada como quien dice "pifiándolo" para que todo el mundo se diera cuenta que yo tenía uno de esos".
En el aspecto musical este año que se despide ha sido el mejor de su vida, comenta Iván, rogando que el venidero esté colmado de salud y triunfos en su carrera. Su frase de inspiración, "Hoy estoy aquí, ¿donde estaré el próximo año?...ojalá Dios quiera con salud y mucha prosperidad".
Pedro Aguilera nos contó su Navidad más frustrada. Siempre creyó en Santa Claus, pero cuando tenía 10 años y no le llegaron los juguetes que pidió, y su hermano le explicó el por qué no habían llegado, el pobre Pedro se desmayó, convulsionó y hasta fiebre le dio.
No volvió a experimentar otra fiesta de fin de año tan amarga como esa, hasta el año pasado cuando en Año Nuevo discutiendo con su novia se bajó del carro para detenerla, olvidó poner el freno de manos y su carro se fue loma abajo, quedando como una lata achurrada.
Para la familia de Pedro, la Navidad, el Año Nuevo y el 6 de enero día de los Reyes Magos, son días de verdadero valor, por lo que se reúnen para celebrar en familia.
Sus peticiones para el año 2,004: "salud, que Dios esté siempre con nosotros, bendición para el pueblo y menos corrupción... lo demás lo consigo yo".
Con un poco de melancolía, Ricardo y Alberto recuerdan todas las Navidades que pasaron en su tierra natal en compañía de sus amigos de Calle J La Gloria, Bethania. "Nadie sabe cuánto un panameño extraña su país cuando está afuera, hay que vivirlo..." comentaron.
En los últimos años ambos hermanos han pasado la Navidad en casa de los esposos Estefan, donde se reúnen desde Thalía, John Secada, Carlos Ponce, Carlos Vives y muchos más artistas, compositores, productores de televisión, en donde la pasan cantando y recordando todas las cosas buenas del año.
En Año Nuevo estos dos hermanos se la pasan trabajando, pero no por eso dejan de celebrar. "Una anécdota curiosa que recuerdo de Año Nuevo fue cuando hace dos años Emilio Estefan organizó una "Pijama Party". Fue gracioso ver a todo el mundo vestido de esa forma, sobre todo a nuestro papá que es todo serio...jajajaja".
Nos confiesan que cuando el reloj marca el inicio del año nuevo, el ritual de "las doce uvas" no falta; también rezan un poco ese día tan especial, pidiendo más que todo salud y paz. Los dos tienen unas vírgenes en sus bolsillos del pantalón y, antes de subirse a una tarima, le piden al Señor que los ilumine para poder seguir y hacer lo mejor posible. Su esperanza para el próximo año "ganar muchos premios Grammy".
De chiquito Chispa Marquez fue fielmente creyente de Santa Claus, hasta que un día su hermana en medio de una discusión le gritó "pelaito tonto, creyendo en Santa Claus, si él no existe". Desde ese día supo que su mamá era aquel personaje que tanto él defendía.
Ahora Chispa recuerda lo pasado entre risas y anécdotas, entre las que nos contó que su ex cuñado, en un Año Nuevo, compró fuegos artificiales para celebrar, dicho sea de paso, el cumpleaños de su mamá, pero la algarabía se transformó en angustia cuando el fuego artificial en vez de elevarse se dirigió hacia la casa. "Gracias a Dios la casa no se incendió".
En cuanto a los rituales, su mamá los hace todos y lo obliga a recibir la suerte del año próximo. "Hace que me eche baños de manzana con miel, en la cena sirve lo que comió Jesucristo en la última cena (pescado, vino, pan), el rito de las maletas, las uvas y hasta desahuma la casa, a las 11:55 p.m. del 31 cierra todas las puertas y transcurridos los 5 minutos, abre la puerta; en verdad me obliga a hacer todos los rituales habidos y por haber".
"Para el 2,004 espero mucha salud y que nuestro trabajo siga con éxito". Su mensaje: "Pueblo panameño, el 2 de mayo voten por conciencia y no por venganza".


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140640
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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