El estudio de más de 6,600 mujeres entre 18 y 55 años, también halló que las mujeres por debajo de su peso pueden reducir su riesgo de aborto espontáneo de manera significativa en el primer trimestre en casi 50 por ciento si toman complementos con folatos o hierro, y si comen frutas y vegetales frescos todos los días.
El chocolate también estuvo asociado con un menor riesgo de aborto espontáneo en este grupo de mujeres.
El estudio también obtuvo otros hallazgos:
Las mujeres que no estaban casadas o que no vivían con una pareja tenían un mayor riesgo de aborto espontáneo.
Las mujeres que habían cambiado de pareja (por ejemplo, tras haber quedado embarazadas de otro compañero) tenían un 60 por ciento más de riesgo.
La interrupción previa de un embarazo incrementa el riesgo de un aborto espontáneo subsiguiente en 60 por ciento.
Los problemas de fertilidad estaban asociados con un riesgo 41 por ciento mayor.
Todos los tipos de reproducción asistida estuvieron asociados con un mayor riesgo, sobre todo la inseminación intrauterina o inseminación artificial.
Las mujeres que señalaron que sus embarazos habían sido "planeados" tuvieron un riesgo de aborto espontáneo 40 por ciento inferior.
Las mujeres que tuvieron náuseas y malestares en las primeras 12 semanas de embarazo tuvieron un riesgo 70 por ciento menor.