Si cobraran por cada carcajada del público, tanto los productores como el elenco de “Los 39 escalones” serían millonarios.
Ríes, ríes y ríes. No paras de reír.

Duchos en las artes escénicas, Rogelio Bustamante, Enithzabel Castrellón, Arturo Wong y Juanxo Villaverde, una vez más, se salen con la suya. Se meten a la audiencia en los bolsillos.
Los cuatro viven un sinnúmero de situaciones cómicas, peligrosas, jocosas, de suspenso, románticas, en menos de dos horas, con incontables cambios de escenario, luces y vestuario, que ojos les faltarán para tratar de captar la velocidad con la que se desenvuelven los acontecimientos y con la que tras bastidores son auxiliados en el tablado para que todos los involucrados en hacer posible que el público disfrute del montaje se luzcan y demuestren, otra vez, que el talento y profesionalismo abunda en la dramaturgia local.

Empecemos por decirles que ellos cuatro (Enithzabel, Rogelio, Arturo y Juanxo) interpretan a decenas de personajes.
Todos quedan exhaustos al final de la función, pero felices porque dieron lo mejor de sí y lograron llenar el Teatro en Círculo, donde se presenta esta producción de Aquelarre (Stella Lauri e Isabel Burgos) y Art Producciones (Agustín Goncalves, Ricardo Dormoi y Thyrza Guerrero) hasta el 30 de junio, bajo la dirección de Edwin Cedeño.

“Los 39 escalones” es un montaje basado en la película “The 39 steps”, del gran Alfred Hitchcock .
Según Thyrza Guerrero, la producción representa una inversión de alrededor de 30 mil dólares.
Los ensayos empezaron en abril, pero la preproducción en octubre de 2010.
“En julio negociamos con Londres los derechos de autor. En octubre negociamos con Edwin, quien no entendía por qué estábamos tan urgidos de que confirmara el elenco”, informó.
La razón de la premura era que los productores no querían correrse el riesgo de que Rogelio, Enithzabel, Juanxo y Arturo adquirieran otros compromisos que les impidieran ser parte de este proyecto donde se necesitaba gente con experiencia.
Increíbles son los recursos de que se valen los teatristas para impactar. Por la cantidad de personajes, cambios de vestuario, escenografía... la coordinación, el control de quién debe hacer qué en qué momento, es clave. Es trabajo en equipo.