Una muy buena jornada terminó en amargura, por culpa de Lily Allen.
La cantante inglesa abandonó la fiesta de los NME Awards tras una pelea con insultos de grueso calibre con Courtney Love.
Según el relato que entregó el Daily Mail, el incidente comenzó inesperadamente, ya que ambas conversaban amablemente. Sin embargo, la conversación subió de tono cuando Love le reclamó a Allen por los comentarios que había hecho en Twitter sobre su hija Frances Bean Cobain.
La discusión sólo se terminó cuando acompañantes de ambas mujeres las separaron, escuchándose insultos de ambas partes.
En ese momento, intervino el novio de Allen, Sam Cooper, quien se la llevó de la fiesta.
Horas antes, Allen se había lucido durante la ceremonia de premiación. Primero, junto a Slash enfundada en un vestido color crema tipo años ´60, para presentar a Muse con el premio Mejor Banda Británica, y luego en el escenario con su performance junto a la banda “The Big Pink”.
La cantante, además, recibió un premio por su relación con los fanes a través de su Twitter, donde regaló durante el 2009 entradas a sus conciertos a quienes la seguían en la red social.