Lindsay Lohan decidió rechazar una oferta que le hizo la cadena Burger King para protagonizar uno de sus próximos comerciales, por considerar que no está a su nivel anunciar hamburguesas.
Lohan apareceríara sólo con una caja de Spicky Chicken Fries, pero la actriz “se sintió ofendida con el ofrecimiento”, dijo un allegado a la actriz.
La actriz, quien ha visto su carrera caer en picada desde hace algunos años, quería tener el control creativo del comercial, y además quería que le pagaran por tan solo evaluar su decisión, por lo que los ejecutivos de la cadena le dijeron que no.
“Su carrera está por los suelos. Duerme en casa de diferentes chicos cada semana y aún así piensa que es Elisabeth Taylor", dijo una fuente a Page Six.