La actriz, que se separó del director Sam Mendes en 2010, admitió que tuvo que reprimir sus sentimientos en un intento de proteger a sus hijos. "Como mujer, cuando tienes hijos, te conviertes en un buen soldado. Porque tan pronto como abres esa enorme lata de gusanos, desearías no haberla destapado nunca", confesó la actriz a la revista Harper's Bazaar.
Lloró cuando se divorció