Un traje de los que se llevan en los Oscar o Grammy puede costar miles de dólares, y los artistas suelen buscar algo único, de varias temporadas por adelante, de forma que nadie lo ha visto todavía y verdaderamente sorprenden a los medios y al público.
Pero esto puede resultar en una factura de miles de dólares, sino ¡hasta un millón de dólares!
La actriz, Kate Hudson, hija de Goldie Hawn, admite sin vergüenza alguna que "La gente cree que son nuestros trajes, ¡pero nosotros los tomamos prestado!"
"Esas cosas no están en mi presupuesto. Hay algunas cosas que para las cuales sí gasto, per es muy raro, especialmente cuando tienes a dos niños y pagas matrícula escolar" le comenta a la revista Harper´s Bazaar.
En cambio, un artista grande le puede traer mucha atención a algún diseñador o su colección si se lo prestan, lo que en teoría se traduce en prestigio y ventas elevadas.
De otra forma, un artista de menos renombre puede tomar ese momento de la alfombra roja para realmente lucirse, y por lo menos serán recordados por su vestido.
Un collar puede costar un millón de dólares, si es de una tienda como Tiffanys y contiene suficientes diamantes. En este caso se le asigna un guardia al collar durante el evento y de casualidad, como el artista lleva puesto el collar, se entiende que el guardia sigue al artista.
Los diseñadores también tienen una especie de almacenes o prendas que se rotan entre las estrellas, pero a veces conlleva un costo alto.
"De una colección sólo hay una cantidad limitada de piezas para los medios y una cantidad limitada de muestras maravillosas, y cuando se trata de los diseñadores de renombre, hay hasta menos” explica el estilista Phillip Bloch al New York Post.
Aquí unos ejemplos concretos de la relación entre los artistas, diseñadores y los trajes:
Ricardo Tisci, de Givenchy, que viste Kim Kardashian y Kanye West
Al principio, según Tisci, él fue el único que los vestía cuando no brillaban tanto en los medios.
"Yo visto a la gente, aún cuando no han sido nominados para un Oscar o no tienen un disco en el mercado. Si son mis amigos, los respeto hasta el final...A mi no me importaba lo que la gente pensaba de Kim. Al principio la conocí por mi respeto a Kanye, y luego me cayó muy bien y nos hicimos amigos. Me mataron por eso [los demás en el círculo de diseño]...ahora todos quieren vestirla" le dijo en la entrevista con Details.
Casi boicotean a Lindsey Lohan
Los diseñadores ya han tenido tantos trajes y prendas "desaparecer" o dañados en las manos de Lindsey Lohan que algunos lo tienen que pensar mucho si le quieren prestar cualquier cosa. Algunos se dan por vencidos y le obsequian las cosas que les conviene, según un artículo en el New York Post.
Label Collette Dinnigan, una marca, le prestó a Lohan un traje, y a la hora de devolverlo la artista juraba que lo buscó por dondequieras pero no lo hallaba. Luego, se vio en la portada en una fiesta de Año Nuevo en Miami y ahí le dieron una llamadita. Al fin y al cabo "Nunca quieres cortar con alguien completamente".
Mariah Carey cortaba sus trajes cuando pasaba por su etapa de mini-mini faldas, revela el mismo periódico, aunque su estilista lo niega.
Alicia Keys no le dio el crédito al diseñador
Marc Bouwer alega que diseñó una serie de trajes que utilizó Alicia Keys. Uno de ellos fue el blanco que se llevó en la fiesta de cumpleaños de su esposo Swizz Beatz en septiembre del 2014.
Según relata el diseñador le prestó ¡12 trajes! y a cambio el artista se supone que mencione el nombre del diseñador en relación con los trajes por sus cuentas de redes sociales (Alicia Keys tenía 2.7 seguidores en Instagram en aquel entonces) y por la televisión. Nada más.
Bouwer dice que recibió 11 de los trajes, pero el blanco se lo quedaron más tiempo para llevarlo a lavar en seco.
Eso preocupó al diseñador y le pidió ver la factura, lo cual detallaba que había manchas de pintalabios y el suelo estaba muy sucio y se tenía que lavar en agua.

