Otra vez fue de compras y trajo un polvo más blanco que el tono de su rostro... Le pasa esto con regularidad, pues si ese es su caso, debe poner atención de inmediato a ciertos tips para no salir por allí al estilo Michael Jackson.
Primero, el color de su polvo de cara tiene que ser lo más parecido posible al de la base, pero puede jugar un poco. Si compra una base más oscura que su piel, puede escoger un polvo más claro.
Otro dato importante es que el polvo translúcido no aporta color, así que no se preocupe si lo ve muy blanco, este sólo le restará el brillo al rostro.
Espere unos minutos para que la base y el corrector se fijen. Luego retire el exceso y se dan leves golpecitos hasta que el polvo no se vea más en la cara.
Cada rostro es distinto y, según su estructura, sabremos cuáles son las zonas que necesitamos resaltar o disimular con el maquillaje.
Para resaltar o destacar con un polvo neutro, debe escoger una llamativa sombra o rubor.