Cada vez que llega la temporada de pixbaes, corro a comprarlos porque desde que era muy pequeña me fascinan, y la espera de un año para poder conseguirlos se me hace eterna.
Siempre que pruebo el primer bocado de esa deliciosa fruta, como por arte de magia me siento transportada al interior de la República y vienen inmediatamente a mi mente memorias de la playa, los palos de mango, del sonido del mar y de la brisa en mi cara.
Además me hace recordar también la primera vez que los probé untados con mayonesa, fue una semana santa durante mis años de adolescencia en la casa de verano de una amiga, mientras algunas compañeras de clases disfrutábamos del sol alrededor de la piscina. Una de las señoras que cocinaba en la casa nos trajo una bandejita de pixbaes acompañados de un tarrito de la mayonesa para sumergir en ella los trocitos que había cortado para nosotras.
Después de probar esta combinación, me volví adicta, no sé cómo nunca me la habían ofrecido antes, desde ese momento siempre que lo como me aseguro de acompañarlo con esta salsa.
Lo que me parece curioso es que a pesar de que la temporada de pixbae en Panamá es la lluviosa, yo siempre la relaciono con memorias del verano (probablemente por esta anécdota de la playa).
En el mundo culinario todo este tema de las temporadas está muy de moda y la última tendencia entre los chefs más renombrados del planeta es utilizar en sus restaurantes los productos típicos y representativos de cada temporada climática, lo que resulta normalmente en cambios del menú alrededor de 4 veces al año, esto aunado a que muchos chefs ahora deciden incluso crear sus propias granjas y cultivar ellos mismos los vegetales y frutas que luego ofrecerán a los comensales en sus restaurantes, está causando una revolución en la forma en que comemos y nos está llevando a reencontrarnos con la manera en que lo hacían nuestros antepasados.
Esta tendencia tiene mucho sentido y lógica detrás y no es simplemente capricho o el último grito pasajero y es que al utilizar los productos en temporada es cuando sin duda alguna su frescura, calidad y por sobre todo sabor serán mejores que en cualquier otro momento del año. Esta superioridad en sabor es algo que jamás podrán igualar todas las modificaciones genéticas o la tecnología científica, ya que a mi juicio no existe nada más perfecto que el tiempo de nuestra genial y maravillosa madre naturaleza.
Hoy en día podemos conseguir casi cualquier fruta o vegetal en el supermercado durante todo el año y la principal razón es porque muchos de estos son importados de otros países en donde se encuentran en temporada en meses diferentes a los nuestros, lo que es una ventaja y sin duda es conveniente. Aun así, siempre que sea posible recomiendo consumir los productos nacionales en temporada, primero porque así estaremos apoyando a nuestros campesinos y productores y segundo porque además podremos disfrutarlos en toda su gloria y magnitud, tal y como fue la intención de la madre naturaleza.