Un reciente estudio de la Universidad de Denver reveló que los hombres mayores se tornaron más sensibles a las emociones, incluso derramaron sus lágrimas cuando hablaban de sus relaciones. Las mujeres, sin embargo, fueron generalmente evasivas y algunas veces cortantes.
Los hombres en el estudio se mostraron más sentimentales, amables y deseosos de compartir su historia matrimonial que sus esposas, según los investigadores.
"Los hombres estaban encantados de contar su historia y dispuestos a mostrar una amplia gama de emociones en términos de alegría y tristeza", dijo Fran Dickson, profesora asociada de comunicaciones y coautor del estudio.
Dickson y su colega, Kandi Walker, entrevistaron a 20 parejas en Denver, de 60 años y mayores, que sólo habían estado casadas una vez. Como promedio, llevaban 42 años de matrimonio.
Las esposas fueron, por lo general, las que cuidaron de los hijos, mientras que los hombres trabajaron y mantuvieron el hogar.
Los investigadores encontraron que los hombres tendían a estar de acuerdo con sus esposas cuando ellas contaban su historia. Asimismo, eran más propensos a discutir asuntos delicados como el abuso de sustancias y los problemas conyugales.
En contraste con sus maridos, las mujeres que participaron en el estudio se mostraron distantes y, a veces, eran menos amables y tenían mayor tendencia a interrumpir las conversaciones.
Asimismo, era menos probable que las mujeres le dieran validez a la narración de sus esposos cuando terminaban la historia, reveló el estudio.
Los investigadores hallaron que las mujeres escogían las historias que iban a contar y trataban de evitar los recuerdos desagradables.
En un caso, cuando los investigadores preguntaron a una pareja que llevaba 41 años de casada acerca de los momentos difíciles durante el matrimonio, la mujer "dirigió inmediatamente una fría mirada hacia su marido" y se apresuró a decir que no recordaban ningún pasaje desagradable, según el estudio.
"Aunque en su momento, (las situaciones) deben haber sido críticas y emotivas para ellos, de alguna manera las eliminaron de su vida. Era como decir: hemos estado ahí, lo hemos sentido, pero no hay necesidad de revivirlo".
El estudio no explicó por qué los hombres mayores se tornan más extrovertidos, pero Dickson, que dedicó su estudio a investigar las comunicaciones y el envejecimiento, considera que el papel tradicional de los sexos puede ser un posible factor que influye en esta reacción.
Las mujeres pasaron la mayor parte de sus años mozos lidiando con sus emociones como las principales cuidadoras del hogar, mientras los hombres estaban en el trabajo, y ellas no desean revivir episodios dolorosos.
Tanto hombres como mujeres buscan la intimidad en sus relaciones, pero los hombres la logran de manera algo diferente.
las mujeres que participaron en el estudio se mostraron distantes y, a veces, eran menos amables y tenían mayor tendencia a interrumpir las conversaciones.
Los hombres casados son más sentimentales
A medida que los matrimonios envejecen, los hombres parecen tornarse más sentimentales cuando hablan de su relación, mientras que las mujeres se vuelven más reticentes.