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Los hombres no lloran, pero les duele

Cuando se pierde algo que aprecia o ama siempre se experimentará dolor. Sin embargo, la forma en la que este dolor es percibido o expresado depende mucho de cómo hemos sido criados y de cómo nos enseñaron a manejar nuestras emociones, y en ese aspecto, podemos que decir que existen diferencias de género.


A las mujeres y hombres se nos ha enseñado tradicionalmente a actuar y conducirnos de forma diferente desde el principio de nuestra vida. Mientras que a las niñas se les induce y permite dar rienda suelta a algunas expresiones emocionales (llanto, risa, demostraciones abiertas de afecto), a los hombres se inculca que actúen estoicamente, a que no expresen abiertamente lo que sienten, a menos que sea el enojo, y a ambos se les censura cuando adoptan conductas que no son propias de su género.
Esto es válido incluso en la expresión de su pena o dolor. Cuando un niño varón se golpea de inmediato le decimos "no llores, llorar es de niñas", o "pórtate como un hombrecito", lo cual lleva implícito el mensaje de que los hombres no pueden demostrar que sufren o que han sido heridos.
Cuando los hombres se enfrentan a una situación de crisis, como la muerte de un ser querido, la forma en la que ellos generalmente realizan su proceso de duelo es diferente a la que demuestran las mujeres.
En el afrontamiento femenino del duelo, el mostrar y compartir sus sentimientos con otras personas se considera la forma más adecuada de manejar la pérdida. Esto quiere decir que el demostrar emociones y buscar o aceptar ayuda son características propias del duelo femenino.
La mayor parte de los hombres, e incluso algunas mujeres, responden de formas muy diferentes a una pérdida importante.
Esto hace que en muchas ocasiones se les juzgue como insensibles o poco importa por su aparente poca reacción emocional, pero esto no significa que ellos sientan menos dolor, sino que la forma en que culturalmente han aprendido a expresarlo es distinta.
En la sociedad, se les permite una muy limitada variedad de respuestas emocionales a los hombres, por ello, al enfrentar la pérdida, su respuesta inicial es pensar en hacer algo para evitar sentir el dolor, no solo el de ellos, sino el de los otros dolientes. Primero, contemplarán los detalles secundarios que implica una perdida, antes que enfrentar el dolor de una separación, e incluso, intentarán evitar que otros expresen su dolor abiertamente.
La ira es para muchos hombres, otra manera en la que pueden expresar su emociones. La agresión es la diferencia más consistente entre ambos sexos. Desafortunadamente la ira y la agresividad mal conducidas, no proveen los beneficios de otras formas de desahogo emocional.
Los hombres experimentan más sentimientos de culpa, particularmente justo tras su pérdida. Esto se relaciona con el papel de protector que se les ha inculcado.
Cuando una persona muere tienen la profunda sensación de haber fallado, y esta culpa puede ser más fuerte si quien falleció era uno de los "protegidos" (hijos, amigos, padres o cónyuges).
Estos se castigan a sí mismo con frases como: "Debí haber hecho que fuera al doctor antes" o "No estoy seguro de haber hecho todo lo que pude haber hecho".
Para mantener su posición de "fuertes", lo hombres tienden a rehusarse a buscar ayuda o a compartir su dolor. Aprenden a ocultar sus reacciones y su vulnerabilidad ante otros, para no ser juzgados como débiles. "¡Nunca dejes que te vean caído!" se convierte en una forma de ejercer control. A esto se le suma el miedo de que "si demuestro dolor, voy a perder el control de mi mismo, me volveré loco".
Esto con frecuencia limita las respuestas emocionales, ellos reniegan el significado en sus vidas del fallecido y niegan sentir cualquier dolor o pesar. Viven reprimiendo sus sentimientos, sobreestiman su autosuficiencia, o, en otras palabras, la capacidad de valerse por sí mismos. Este deseo de hacer todo ellos solos los puede llegar a privar de ayuda muy beneficiosa y temprana, con un alto costo para su salud emocional, relacional y física.
Familiares y amigos pueden brindar su apoyo a los hombres en duelo. Podemos brindar algunas sugerencias para ayudarles efectivamente a pasar a través de este proceso doloroso.
  • Bríndele apoyo y consuelo básico. "¿Qué podría hacer por tí?"

  • Pregúntelecuáles son su ideas o pensamientos sobre su pérdida. "¿Qué piensas hacer ahora?"

  • Dele valor a las expresiones afectivas del dolor, pero no insista que llore.

  • Respete su necesidad de retraerse en sí mismo durante algún tiempo, o su necesidad de buscar un espacio privado para dar salida a sus emociones.

  • Asegúrele que llorar y perder el control de sus emociones es una respuesta normal ante la pérdida de un ser querido. No le inhiba su expresión de dolor. No le diga a los niños o adolescentes que no lloren o que dejen de llorar.

  • Fomente la ventilación positiva de los sentimientos de ira o agresión (Por ejemplo, golpear un saco de arena, gritar en un lugar privado).

  • Esté alerta si presenta conductas autodestructivas (Uso de drogas o licor).

  • Aliéntele a buscar ayuda profesional como la que se ofrece en la Fundación Piero Rafael Martínez De La Hoz (Tel. 227-7498) si observa que la persona tiene dificultades para reconocer su pérdida, si comienza a presentar conductas autodestructivas o problemas en sus relaciones interpersonales y familiares.
    (*)Psicóloga - Fundación Piero Rafael Martínez De La Hoz.


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226768
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América