Una semana después de que se celebraran los funerales por la pareja fallecida en el accidente aéreo, comenzaron las disputas por la herencia de John John y su esposa, Carolyn Bessette.
El legado, valorado en varios millones de dólares, ha enfrentado a dos familias que parecían llevarse a las mil maravillas.
El problema por la herencia proviene de los testamentos, ya que cada cónyuge dejaba al otro como heredero en el caso de no dejar descendencia, como así ha ocurrido. Sin embargo, fuentes de la familia Kennedy han señalado que, entre las últimas voluntades de la pareja, existe una cláusula en la que se estipula que, en el caso de que John y Carolyn fallecieran sin descendencia la herencia sería para Carolina, la única hija viva del asesinado presidente John F. Kennedy.
Algo perfectamente lógico si tenemos en cuenta que la mayoría del dinero procede de la herencia de su padre, el malogrado presidente, y de su madre Jackie Kennedy, millonaria gracias a su segundo matrimonio con Onassis.
Todo apunta a que habrá guerra entre ambas familias. Abogados consultados por el diario "New York Times" sostienen que Ted Kennedy, el patriarca del clan, tendrá que pagar unos 4.500 millones de pesetas para evitar problemas, ya que de lo contrario la familia Bessette podría presentar una demanda contra John John por negligencia como piloto.