Una buena comida es una parte importante de una buena Navidad en el Reino Unido. En todos los hogares disfrutarán durante las próximas fiestas del pavo asado, de los famosos pasteles salados, dulces y.. cómo no, de todo tipo de quesos.
En el Reino Unido hay docenas de quesos distintos, pero tradicionalmente el rey de los quesos británicos en todas las fiestas, y por tanto en estas fechas tan entrañables, es el Stilton, un queso azul con un sabor muy especial que se consume en Inglaterra desde hace unos 300 años, procedente de las Midlands.
Actualmente sólo hay siete fábricas autorizadas en los condados de Leicestershire, Nottinghamshire y Derbyshire, que utilizan leche local y recetas originales. Su nombre procede de una ciudad de Cambridgeshire, aleste de Inglaterra, donde según la tradición se vendió por primera vez el queso fabricado en Leicester.
Durante las comidas de Navidad el Stilton se consume en todo el país. Generalmente se sirve como postre, con una cucharilla de plata y acompañado de un buen vino de Oporto. Se ha convertido en un alimento tan típico de estas fiestas que desde hace algunos años, en las mejores tiendas de alimentación se venden cajas para regalo con queso Stilton y una botella de Oporto.
Todos los años una de las granjas que producen la leche con la que se fabrica este queso hacen un regalo al Royal Hospital de Chelsea, Londres, fundado por el Rey Carlos II a finales del siglo XVII como asilo para los soldados mutilados de guerra. Actualmente se conoce a los internos en este asilo con el cariñoso nombre de Chelsea Pensioners, que suelen pasear por la ciudad vestidos con vistosos uniformes morados. El queso Stilton es un regalo siempre bien recibido en el Royal Hospital, que organiza para ello la ceremonia llamada Christmas Cheeses (en la foto).
Pero, para los que prefieran otro tipo de queso más suave, Gran Bretaña ofrece una gran variedad, como el Cheddar, que ya se fabricaba en Somerset, al suroeste de Inglaterra, al principio del siglo XVI. Este es uno de los quesos ingleses más vendidos en la actualidad, que se presenta con distintos grados de curación. Todos ellos tienen un sabor y un paladar excelente y se utilizan además como ingredientes de diversos platos.
El más antiguo de todos los quesos ingleses es el Cheshire, del noroeste de Inglaterra, cuya fabricación se remonta al tiempo de los romanos. Es un queso poco curado, que suele estar listo para comer a las seis semanas de su fabricación. Otro de los quesos más populares es el Wensleydale, de North Yorkshire, un quedo cremoso de seis semanas de curación que hoy día se presenta en variedades exóticas, como queso al jengibre, al albaricoque, a las frutas o a los frutos secos.
Los fabricantes británicos de queso están tan orgullosos de sus productos que todos los años compiten en elfamoso concurso British Cheese Awards, que en cada edición reúne unas 600 variedades.