Estas fechas rescatan y encumbran valores a menudo arrinconados por la rutina diaria. Valores, como el de la familia unida, que los tradicionales discursos navideños de la realeza reivindican.
Para la reina Isabel de Inglaterra es toda una bendición disfrutar de una familia feliz, como manifestó en su mensaje navideño y como demuestra puntualmente cada año, con motivo de la Navidad, al celebrar en compañía de sus seres más queridos los servicios religiosos de la Natividad, en la Iglesia Santa María Magdalena de Sandringham, en Norfork.