Las madres primerizas corren un mayor riesgo de padecer desórdenes mentales, mientras que los padres no comparten ese peligro, informaron investigadores daneses.
En un estudio de 32 años que incluyó a más de 2, 3 millones de dinamarqueses, aproximadamente una de cada 1.000 madres primerizas ingresaron a un hospital psiquiátrico con problemas mentales, como depresión, esquizofrenia o desorden bipolar, dentro del año posterior al nacimiento de sus hijos.
La mayoría de las pacientes ingresó a los centros psiquiátricos en los tres meses que siguieron al parto.
Las madres fueron cuatro veces más propensas que las mujeres sin hijos a ser internadas con enfermedades mentales.
Durante los primeros 10 a 19 días del bebé, el riesgo era siete veces mayor comparado con el de las mujeres cuyos hijos habían alcanzado el año de edad.
Entre los padres, sólo 0, 37 de cada 1.000 nacimientos provocó un desorden mental, lo que resultó equiparable a la cifra de casos entre los hombres sin hijos o con niños mayores.
"Esto indicaría que las causas de los desórdenes mentales posparto están más ligados a un proceso psicológico alterado relacionado con el embarazo y el alumbramiento que a aspectos psicosociales de la maternidad", dijo la autora del estudio, Trine Munk-Olsen, de la Universidad de Aarhus en Dinamarca.
Los cambios drásticos que se producen en las hormonas femeninas antes y después del nacimiento de un hijo serían el motivo detrás de los problemas mentales, sugirió el informe.
Se estima que la depresión posparto afecta a un 15% de las madres.
Entre el grupo de recomendaciones también dijo que es fundamental que el tratamiento psicológico a los jóvenes latinos en las clínicas se produzca en su propio entorno cultural.
Cambios en la personalidad, tales como tristeza, retraimiento, irritabilidad, ansiedad, indecisión, apatía.
Cambios en el comportamiento; falta de concentración en la escuela, en el trabajo, o en las tareas rutinarias. Cambios en los patrones de sueño; sueño exagerado o insomnio.
Cambios en los patrones de alimentación; pérdida del apetito y de peso, o aumento exagerado del apetito.