Los niños y las niñas no escapan al estrés y es importante que los padres y madres de familia, los adultos en general, se percaten de ello para que los/las entiendan y sepan cómo tratarlos/las cuando notan señales de que están bajo tensión, dijo el Dr. Oscar Saita Kamino, en Congreso organizado por la Universidad Latina de Panamá y el Hospital Santo Tomás.
El especialista mencionó diversas maneras en que las personas adultas presionan a los niños y las niñas y les causan estrés: a la hora de levantarse y arreglarse para ir al colegio, cuando les exigen que hagan las tareas o quehaceres en determinado tiempo y manera, al demandarles que sean los/las primeros/as en clases. Hasta cuando dejan de entender que son niños/as y que por lo tanto se comportan diferente que los adultos y les impiden disfrutar su niñez al exigirles que se conduzcan como si tuvieran más edad.
De esta forma, desde la infancia se pretende que niños y niñas llenen expectativas de los adultos, no se les toma en cuenta lo que piensan y sienten y se les confina a seguir normas las cuales no les explican para que entiendan por qué se espera de ellos/ellas un comportamiento determinado.
Dijo también el entrevistado que la adolescencia es otro período de grandes pruebas para el individuo y los adultos no suelen colocarse en la posición de quienes viven esta transición de niños/as a mujeres/hombres. En esta etapa de la vida hay muchas presiones: de los padres, de los compañeros de grupo, de la comunidad y los/las adolescentes no están preparados para ello, por lo que la orientación tanto a los adultos como para los adolescentes es necesaria, para facilitar una exitosa comunicación y convivencia familiar.
Según siguió diciendo el Dr. Saita Kamino, "el estrés no es una enfermedad, es una reacción física del organismo ante estímulos anormales" y cierto nivel de estrés no es dañino. Sin embargo, cuando se vuelve crónico sí perjudica.
El Dr. Saita Kamino añadió que se considera el estrés un mecanismo de supervivencia al que la persona puede reaccionar con una respuesta de combate o de huida.
"Con el avance tecnológico, el estrés en vez de ser un mecanismo de supervivencia, se ha transformado en un mecanismo generador de diferentes clases de enfermedades", agregó el experto mexicano, quien concluyó señalando que hay que aprender a controlar el estrés porque de lo contrario la vida de las personas se puede tornar insoportable y se producen desgastes en el organismo.