Con la filosofía de promover en los infantes la cultura de los valores morales, la lectura en el niño y la excelencia académica, hoy se realizará en el Teatro Balboa el Segundo Festival Internacional de Cultura para Niños de Excelencia Académica, denominado "Magia y Fantasía".
Hoy a las tres de la tarde se realizará este encuentro, desarrollado anteriormente en nuestro país en diciembre del 2001, que en esta ocasión es auspiciado por don Alberto Motta, de la Fundación Emily Motta.
También se han unido en este esfuerzo el Ministerio de Educación (MEDUC), el Instituto Nacional de Cultura (INAC), y el Grupo Editorial Norma, que fungirá como padrino de honor de la actividad, para la que se han convocado a los 500 mejores estudiantes de las escuelas públicas y particulares del sector primario de la ciudad capital.
A estos niños se les hará una condecoración de gala como "Excelencia intelectual 2002", además de disfrutar del espectáculo del mago "Luigi", quien directamente de Estados Unidos ofrecerá el acto "El arco mágico de los valores".
El Festival Internacional de la Cultura para Niños nació en Costa Rica hace nueve años, fundado por el intelectual costarricense Arnoldo Mora, quien anteriormente se desempeñó como Ministro de Cultura en su tierra natal, y como miembro de la Academia de la Lengua de Costa Rica. Actualmente dicho festival se ha extendido a toda Centroamérica, entre ellos Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, además de Costa Rica y Panamá.
Como parte de la actividad se obsequiarán libros, en este caso a las zonas rurales de Panamá, los que son recolectados como donación de entrada al festival, prefiriéndose los libros de cuentos e historia. Anteriormente, sólo en el 2001 se recolectaron 32 mil libros.
Según Luis Cuadra y Alex Valenzuela, miembros del Programa Nacional de Cultura "Leer es Vivir" de Costa Rica, cada año van a la basura millones de libros en buen estado, sin embargo, hay muchísimos niños que no tienen ni siquiera un libro de cuentos.
En este sentido explican que con esta actividad, lo que se quiere es crear conciencia de que el niño que tiene un libro y lo utilizó, puede transmitirlo a otro niño, aprovechando este festival.