Sólo brindales un poco de atención.
Tus pies necesitan aire, libéralos de la opresión de los zapatos andando descalza en casa, sobre la alfombra, madera, hierba o arena del mar.
Usa sandalias, permiten que tus pies estén frescos y que estires los dedos.
Ten siempre una higiene esmerada con tus pies.
Para la hinchazón de los pies lo ideal es sumergirlos en agua caliente con un poco de sal.
Si transpiran mucho, remójalos en una infusión de lavanda y salvia por diez minutos diarios. Todos los días después del baño, lávalos con jabón y esponja, enjuágalos y sécalos bien.