Para los problemas de poros dilatados es esencial tener una buena higiene facial y desmaquillarse todas las noches, pero aparte de esa costumbre diaria, puedes aplicarte un par de días a la semana una mascarilla casera de manzana.
Ralla una manzana, -también la piel -(mejor cuanto más verde), y mezcla esa ralladura con una gran cucharada de yogur natural, dos cucharaditas de zumo de limón y una cucharada de miel. Esta mascarilla posee unos efectos calmantes y ayuda a cerrar los poros.
Los masajes profesionales ayudan a mejorar la circulación y a eliminar toxinas.
Algunos aceites esenciales, tales como el romero, ayudan a activar la circulación. Unas gotas de aceite de romero mezclado con aceite de masaje y aplicado con un masaje leve ayudan a prevenir y mejorar las várices.
Homeopatía y Herbología: ambas terapias ayudan de forma natural a eliminar las várices. Hierbas como el ginko biloba son usadas en tratamientos naturales.
El ejercicio ayuda a activar la circulación. El yoga y otros tipos de ejercicios que requieren estirar los músculos ayudan a mantener las piernas en forma y eliminar las várices.